Quiero agradecer especialmente a todos aquellos que me prestaron lo irrecuperable, como lo es el tiempo. A Tomi y Adrian por seder sus hogares como punto de grabación para gran parte del proyecto y lo mas importante escucharme y devolverme sus sensaciones. A Bruno que fue parte vital del proceso creativo de los once tracks. Ya que fue un compañero sin igual en las frías calle de Nørrebro, en el día a día, en la oscuridad y en la luz.
Y a Abril, que llego para ayudarme a ver a travez de mí para soltar mis inseguridades. Por cerrar el circulo de energías tan diversas que contienen como resultado de Album y mas importante, crecimiento personal.